Nacionales — 04.11.2026 —
Por una deuda salarial, trabajadores de una fábrica de tractores tomaron las plantas de Córdoba y Santiago del Estero
Más de 450 empleados de una importante fábrica de maquinaria agrícola llevan dos meses sin cobrar sus haberes. Los operarios advierten que no se retirarán de las instalaciones hasta obtener respuestas de la empresa, que atraviesa una profunda crisis financiera.
Los trabajadores de Pauny, una de las principales fabricantes de maquinaria agrícola del país, resolvieron tomar las plantas que la empresa tiene en Córdoba y Santiago del Estero, en medio de una profunda crisis financiera. La medida responde a la deuda de dos meses de salarios que afecta a más de 450 empleados y a la falta de cobertura al día de obra social y ART.
En Las Varillas, donde funciona la sede principal de la compañía, los operarios decidieron en asamblea realizar una retención de tareas y permanecer dentro del establecimiento. Aunque en el frente de la fábrica colocaron un cartel con la leyenda "Fábrica tomada", desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), seccional San Francisco, aclararon que formalmente se trata de una retención de servicios y no de una toma.
La situación también se replicó en La Banda, Santiago del Estero, donde se producen las autopartes que luego se ensamblan en Córdoba. Allí, alrededor de 50 trabajadores ocuparon las instalaciones durante las primeras horas del miércoles y advirtieron que no se retirarán hasta recibir una respuesta concreta de la empresa.
La decisión se tomó después de varias audiencias sin resultados entre la compañía y los representantes sindicales, en las que no hubo compromisos de pago. Según los trabajadores, los atrasos salariales se arrastran desde hace aproximadamente un año y medio, aunque se agravaron durante las últimas semanas. La deuda actual equivale a dos quincenas completas y, además, la firma no habría realizado los aportes patronales correspondientes a los organismos de seguridad social.
Una crisis que se profundizó en los últimos meses
Los problemas financieros de Pauny comenzaron a agravarse en septiembre. De acuerdo con los registros de la Central de Deudores del Banco Central de la República Argentina (BCRA), la compañía acumula 146 cheques rechazados por un total de $1.028,4 millones, una cifra superior a los 600.000 dólares.
Desde octubre, la firma redujo su actividad a tres días de trabajo por semana y comenzó a pagar solamente el 70% de los salarios, en el marco de un procedimiento preventivo de crisis acordado con los trabajadores y el gobierno de Córdoba. La empresa, que según la información publicada en su propio sitio web llegó a fabricar seis de cada diez tractores que circulan en el país, atraviesa así un escenario de fuerte incertidumbre.
La tensión aumentó la semana pasada, cuando la compañía comunicó a su personal que quedaba dispensado de concurrir a trabajar los días 28, 29 y 30 de octubre. Sin embargo, los empleados se presentaron con normalidad en las instalaciones. Ante esa situación, la UOM solicitó formalmente una reunión con el Ministerio de Trabajo provincial.
Consultadas por Infobae, fuentes del gobierno cordobés señalaron dos factores para explicar el cuadro actual: el ingreso de tractores importados, principalmente de origen chino, y la falta de capital de trabajo. Según esa interpretación, la apertura de las importaciones permitió el ingreso de equipos a precios con los que la industria nacional tiene dificultades para competir. A la vez, Pauny tendría pedidos pendientes, pero no contaría con los recursos financieros necesarios para cumplir sus compromisos.
"Aunque menor, todavía tienen mercado, tienen tractores para entregar", indicaron las fuentes, que consideraron que el principal problema de la firma no es la falta de demanda, sino su situación financiera.
Los datos del sector muestran, de todos modos, una retracción en las ventas. Según la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA), en septiembre de 2026 se patentaron 401 tractores en el país, un 21,1% menos que en agosto y un 22,6% por debajo del mismo mes de 2025. En ese período, Pauny pasó de 33 unidades patentadas en agosto a 24 en septiembre, con una participación acumulada del 7,9% en el mercado durante el año.
Las alternativas para el futuro de la empresa
Mientras continúa el conflicto laboral, también se analizan distintas opciones para sostener la actividad de la compañía. Entre ellas figura la posible incorporación de un grupo inversor, aunque por el momento no trascendieron plazos ni condiciones. "Estamos viendo algunas alternativas", señalaron fuentes con conocimiento de la situación.
Entre los escenarios que se evalúan aparecen la presentación en concurso preventivo, el ingreso de capital externo y hasta una eventual venta total o parcial de la firma.
Por ahora, no se registraron despidos, pero la reducción de la actividad y los atrasos salariales mantienen en incertidumbre a los más de 450 trabajadores directos de Pauny.







