Internacionales — 04.11.2026 —
Duro revés electoral para Trump: los demócratas tomaron el control de las dos cámaras del Congreso
El Partido Republicano perdió las mayorías en el Senado y la Cámara de Representantes en las elecciones legislativas. El resultado le dará a la oposición herramientas para bloquear leyes e impulsar investigaciones sobre el Gobierno durante los últimos dos años de mandato.
Las elecciones legislativas celebradas este martes en Estados Unidos dejaron un duro revés para Donald Trump y el Partido Republicano. Los demócratas lograron recuperar el control del Senado y de la Cámara de Representantes, un resultado que modificará el escenario político durante los últimos dos años de la presidencia y le dará a la oposición herramientas para condicionar la agenda del Gobierno.
El avance demócrata se extendió incluso a estados históricamente republicanos y estuvo acompañado por triunfos en distritos que Trump había ganado con holgura en las elecciones presidenciales de 2024. Entre los factores que incidieron en el resultado aparecen el malestar por el costo de vida, los aranceles comerciales y la guerra contra Irán, que provocó un aumento de los precios de los combustibles y profundizó el desgaste de la gestión presidencial.
Tras conocerse los resultados, Trump adoptó inicialmente un tono conciliador y aseguró que estaba "absolutamente dispuesto" a aceptar la decisión de los votantes. En una entrevista con Fox News también reconoció el desempeño de sus adversarios: "Creo que los demócratas hicieron un buen trabajo, de verdad lo creo. Lucharon con ahínco", expresó.
Sin embargo, el mandatario buscó tomar distancia de la derrota y sostuvo que no la consideraba un ataque personal. También admitió que el conflicto con Irán tuvo incidencia en el resultado electoral, aunque defendió la campaña militar. Al mismo tiempo, dejó abierta la posibilidad de alcanzar acuerdos con los demócratas en materia migratoria, uno de los temas más conflictivos de su administración.
La magnitud del triunfo opositor quedó reflejada en el Senado, donde los demócratas aseguraron la mayoría con victorias en distintos estados. En Maine, el ex leñador Troy Jackson derrotó a la senadora republicana Susan Collins y le arrebató al oficialismo el séptimo escaño de la Cámara alta.
Previamente, el partido había conseguido triunfos en Kansas e Iowa, que terminaron de garantizarle el control del Senado, luego de imponerse también en Texas, Carolina del Sur, Carolina del Norte y Ohio. En Kansas, el pastor metodista Adam Hamilton se convirtió en el primer demócrata elegido senador por ese estado desde 1932, mientras que en Iowa la fuerza obtuvo su mejor resultado desde 2008.
En Texas, James Talarico celebró su victoria en la disputa por una banca en el Senado y aseguró que había derrotado a "Goliat". Además, Gina Hinojosa venció al gobernador republicano Greg Abbott y puso fin a décadas de predominio de ese partido en la gobernación estatal.
Los demócratas también conservaron bancas relevantes, como la del senador Jon Ossoff en Georgia, y se quedaron con un escaño que estaba vacante en Nuevo Hampshire.
En la Cámara de Representantes, la oposición amplió su presencia en Pensilvania, Kentucky, Arizona, Carolina del Norte y Nueva Jersey. Varios de los distritos que cambiaron de manos habían respaldado ampliamente a Trump en los comicios presidenciales de 2024. Uno de los resultados más significativos se produjo en Indiana, donde JD Ford derrotó a la congresista republicana Victoria Spartz en un distrito en el que el actual presidente había obtenido una ventaja de 17 puntos dos años atrás.
Otra de las victorias destacadas se registró en Georgia, donde la exalcaldesa de Atlanta Keisha Lance Bottoms ganó la gobernación y se convirtió en la primera mujer negra elegida para ocupar ese cargo en la historia del país.
Los republicanos, por su parte, consiguieron algunos resultados favorables en Florida. Byron Donalds, candidato respaldado por Trump, se impuso en la elección para gobernador y será el primer mandatario negro de ese estado. En tanto, Ashley Moody retuvo su banca en el Senado, aunque debió afrontar una competencia más ajustada de lo esperado.
El control de ambas cámaras le permitirá ahora a la oposición ejercer una mayor presión sobre la administración Trump. Los demócratas podrán bloquear proyectos legislativos, demorar o rechazar nombramientos de jueces y altos funcionarios, además de poner en marcha investigaciones parlamentarias sobre distintas decisiones del Gobierno.
Entre los temas que podrían quedar bajo la lupa figuran la guerra contra Irán, la aplicación de las políticas migratorias y las denuncias de corrupción que involucran a integrantes de la administración republicana.
El representante demócrata Robert Garcia, quien asumirá la conducción del Comité de Supervisión de la Cámara baja, anticipó la postura que podría adoptar la oposición. A través de las redes sociales, publicó un mensaje dirigido a los republicanos: "Contraten abogados".
Por su parte, el líder de la bancada demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, celebró el resultado y afirmó que el movimiento político de Trump, conocido como MAGA, está "en fuga de costa a costa". Jeffries podría convertirse en el primer presidente negro de la Cámara baja cuando el nuevo Congreso inicie sus sesiones en enero.
Horas después de sus primeras declaraciones, Trump volvió a cuestionar el resultado electoral. En las redes sociales sostuvo que los republicanos habrían ganado "por goleada" si él hubiera sido candidato, pese a que durante toda la campaña había convocado a sus seguidores a votar como si su nombre estuviera en las papeletas.
Además, reiteró su amenaza de recurrir al veto presidencial frente a las leyes que impulse el Congreso bajo control demócrata. Para reforzar esa advertencia, publicó una fotografía de una gorra roja con una única palabra: "VETO".
El resultado abre así una nueva etapa de tensión entre la Casa Blanca y el Poder Legislativo. Con el control del Senado y de la Cámara de Representantes, los demócratas tendrán capacidad para frenar iniciativas del Gobierno e impulsar investigaciones sobre su gestión, en un escenario que complica el tramo final de la presidencia de Trump.







