Internacionales — 22.10.2026 —
Más de 200 personas fueron encarceladas en Francia tras los disturbios y saqueos
El ministro de Justicia informó que 217 personas quedaron en prisión de las 2.700 que fueron detenidas durante los episodios de violencia del último fin de semana. Macron pidió calma y anunció restricciones para las próximas manifestaciones.
Más de 200 personas fueron enviadas a prisión en Francia luego de los disturbios y saqueos registrados durante el último fin de semana, en medio de una ola de protestas que dejó miles de comercios vandalizados y edificios públicos afectados.
El ministro de Justicia francés, Gérald Darmanin, informó este jueves que 217 personas fueron encarceladas de un total de 2.700 detenidas y puestas bajo custodia policial por su presunta participación en los episodios de violencia. Según precisó el funcionario, aproximadamente la mitad de quienes terminaron en prisión no tenía antecedentes penales.
"Es realmente una respuesta extremadamente firme que no tiene equivalente", afirmó Darmanin al referirse a las medidas adoptadas por la Justicia tras los disturbios.
En paralelo, el presidente Emmanuel Macron pidió "un regreso a la calma" y acusó a grupos de extrema izquierda de haber intentado "hacer caer la república" durante los enfrentamientos, en un contexto marcado además por la proximidad de las elecciones presidenciales, previstas para dentro de seis meses.
Ante la posibilidad de nuevas movilizaciones, el Gobierno anunció medidas para limitar el impacto de las protestas. Macron señaló que el sábado solo estarán permitidas las manifestaciones organizadas por sindicatos, mientras que se establecerán recorridos alternativos con el objetivo de proteger los centros urbanos, los comercios y los edificios.
"La recomendación general es que no haya manifestaciones en los próximos días", sostuvo el mandatario después de participar de un consejo de seguridad.
Los episodios de violencia comenzaron el 17 de octubre, cuando jóvenes con el rostro cubierto protagonizaron enfrentamientos y saqueos en distintas ciudades francesas durante las protestas contra el alto costo de vida. Las imágenes de comercios destruidos, enfrentamientos y edificios públicos incendiados tuvieron una amplia repercusión internacional.
Según las autoridades, al menos 3.000 comercios fueron vandalizados durante los disturbios. Los operativos posteriores derivaron en miles de detenciones y en una respuesta judicial que el Gobierno presentó como una señal de firmeza frente a los hechos de violencia.
Mientras las autoridades buscan contener nuevas movilizaciones, la situación genera también una fuerte disputa política, con acusaciones del Gobierno contra sectores de la izquierda radical y un escenario de creciente tensión a pocos meses de las próximas elecciones presidenciales.







