Nacionales — 26.09.2026 —
Tras la caída de julio, economistas advierten por una posible recesión técnica
La magnitud del retroceso dejó poco margen para recuperar el terreno perdido y obliga a que la actividad rebote con fuerza en los próximos dos meses. Especialistas advierten que las metas de crecimiento para 2026 quedaron bajo presión.
La fuerte caída de la actividad registrada en julio dejó a la economía argentina frente a un escenario de mayor riesgo de recesión técnica. Si bien distintos economistas coinciden en que durante ese mes hubo factores puntuales que explicaron parte del retroceso, advierten que la magnitud de la baja dejó poco margen para recuperar el terreno perdido durante el tercer trimestre.
El escenario dependerá ahora de lo que ocurra durante agosto y septiembre. Para evitar dos trimestres consecutivos de contracción, la actividad debería mostrar una recuperación significativa en ambos meses, una dinámica que varios especialistas consideran difícil de alcanzar.
“Cayó 2,9% la actividad en julio respecto de junio, es la baja más alta desde que asumió Milei. El dato es muy malo y deja poco margen para una recuperación en el tercer trimestre. El escenario base es de recesión técnica”, señaló Claudio Caprarulo, director de Analytica.
En diálogo con LA NACION, Caprarulo sostuvo que observa una alta probabilidad de que la economía entre en una recesión técnica, aunque estimó que, de concretarse, sería de carácter “marginal”. También consideró que el aumento del desempleo y de la pobreza registrado durante el segundo trimestre muestra un comportamiento compatible con un escenario de contracción.
En la misma línea, el economista y diputado Martín Lousteau planteó que, para evitar una recesión formal, la actividad debería crecer alrededor de 2,9% mensual tanto en agosto como en septiembre. “Una dinámica cada vez más preocupante”, escribió en X al analizar el escenario abierto después del dato de julio.
La economista jefe de Invecq, Milagros Gismondi, coincidió en que la magnitud de la caída dificulta evitar una contracción trimestral. Según explicó, los factores puntuales que afectaron a julio podrían permitir una recuperación parcial en agosto, pero para revertir completamente el retroceso también sería necesario un crecimiento importante durante septiembre.
“En agosto, por ahí recuperás parte de la caída, pero no toda. Y, aun si se corrige la dinámica de la actividad de los últimos meses, los datos de recaudación muestran un escenario de estancamiento”, explicó Gismondi.
La economista señaló que todavía existen pocos indicadores disponibles para anticipar con precisión el comportamiento de agosto y septiembre. Sin embargo, consideró “bastante probable” un escenario de recesión técnica debido al esfuerzo que debería realizar la actividad para compensar la pérdida de julio.
Según su análisis, si en agosto se produce una recuperación parcial y en septiembre la actividad permanece estable, el tercer trimestre podría terminar con una caída o, en el mejor de los casos, con un crecimiento muy leve. En cuanto a los sectores, destacó que la minería mantiene un desempeño firme, aunque la intermediación financiera dejó de traccionar y muestra una pérdida de dinamismo.
La posibilidad de una recesión también pone bajo presión las previsiones de crecimiento para todo 2026. Antes de conocerse el dato de julio, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) proyectaba una expansión del 2,1% para el año, pero Gismondi consideró que esa estimación deberá ser revisada.
“El 2,1% preveía una recuperación en el tercer y cuarto trimestre, pero la recuperación en el tercero no la vamos a tener. A lo sumo habrá un empate”, sostuvo. Para la economista, un crecimiento del 2% sería el techo para este año, mientras que el 3% previsto en el Presupuesto aparece como una meta muy difícil de alcanzar.
El economista jefe de Vectorial, Haroldo Montagu, también cuestionó esa proyección y sostuvo que sería “imposible” alcanzar el crecimiento del 3% contemplado en el Presupuesto. Según sus cálculos, la economía acumula un crecimiento del 1,7% durante los primeros siete meses de 2026.
Montagu también considera que la economía ya estaría atravesando una recesión técnica. Para evitar que el tercer trimestre termine en terreno negativo, estimó que la actividad debería crecer cerca de un 3% mensual durante los próximos meses, mientras que para alcanzar la meta anual del 3% debería avanzar a un ritmo cercano al 5% mensual durante el tramo restante del año.
Juan Manuel Telechea, director de la consultora T+1, también consideró “muy elevada” la probabilidad de una recesión técnica. Su análisis se basa en la magnitud del rebote necesario para compensar el retroceso de julio y evitar que el tercer trimestre cierre en negativo.
El economista señaló que los aumentos mensuales cercanos al 3% son poco frecuentes en la historia reciente, si se excluyen los movimientos extraordinarios registrados durante la pandemia. De todos modos, recordó que existen antecedentes de recuperaciones fuertes: en febrero la actividad había caído 2,6% y en marzo recuperó esa pérdida con un crecimiento del 3,5%.
“Podría llegar a pasar de vuelta, uno podría ver quizás que recupere todo el mes que viene, pero aun así debería crecer otro 3% en septiembre, lo cual me parece bastante difícil”, afirmó Telechea.
De esta manera, agosto y septiembre serán meses clave para determinar si la economía logra evitar una recesión técnica. Mientras los próximos datos definirán la evolución del tercer trimestre, las proyecciones de crecimiento para todo 2026 también quedaron bajo revisión después del retroceso registrado en julio.







