Internacionales — 25.09.2026 —
El papa León XIV inició una histórica visita de cuatro días a Francia
El pontífice fue recibido por Emmanuel Macron y recorrerá París, Lourdes y Metz. Tendrá una intensa agenda que incluirá encuentros políticos, misas y reuniones con jóvenes, migrantes y víctimas de abusos.
El papa León XIV llegó este viernes a Francia para iniciar una visita de cuatro días que lo llevará por París, Lourdes y Metz, con una agenda que incluirá encuentros políticos, celebraciones religiosas y reuniones vinculadas con algunos de los principales debates de la actualidad. Su llegada estuvo acompañada por el repique de campanas en distintas iglesias del país.
El pontífice, de 71 años, fue recibido en las afueras de París por el presidente Emmanuel Macron y su esposa Brigitte. Se trata de la primera visita de un jefe del Vaticano a la capital francesa desde el viaje de Benedicto XVI en 2008. Casi tres años atrás, el papa Francisco había visitado Marsella para participar de unas jornadas sobre el Mediterráneo, aunque había aclarado entonces: “Voy a Marsella, no a Francia”.
Durante su primera jornada, León XIV tiene previsto mantener sus primeros encuentros oficiales en el Palacio del Elíseo y en la sede de la Unesco, donde uno de los temas centrales será el impacto de la inteligencia artificial. Macron, además, preparó como obsequios una reproducción de los nuevos vitrales de Notre-Dame y un fragmento de ADN sintético sobre el que se colocó un ejemplar del Evangelio.
Luego, el Papa recorrerá unos 2,5 kilómetros en papamóvil por el centro de París hasta llegar a la catedral de Notre-Dame. La jornada terminará con una multitudinaria vigilia en el Estadio de Francia, donde se espera la presencia de unos 80.000 jóvenes de entre 17 y 35 años. Según la diócesis de París, las entradas para el encuentro se agotaron en apenas una hora.
El sábado, la agenda tendrá un marcado perfil social. León XIV visitará un centro de acompañamiento para refugiados y migrantes antes de trasladarse a la plaza de la Concordia para celebrar una misa. Para esa ceremonia se inscribieron más de 600.000 fieles, que ocuparán los Campos Elíseos y distintas avenidas de los alrededores.
La visita movilizó un importante operativo de seguridad, con 15.000 policías y gendarmes afectados a las distintas actividades. También fueron acreditados unos 2.500 periodistas y se sumaron 17.000 voluntarios para colaborar con la organización y la atención de los fieles. Las autoridades estiman que alrededor de un millón de personas podrían seguir las actividades del Papa durante su paso por París.
A lo largo de la gira, León XIV abordará además cuestiones sensibles para la Iglesia y para la sociedad francesa, entre ellas la inteligencia artificial, la eutanasia, los abusos sexuales dentro de la Iglesia, la situación de los migrantes y la paz en Europa.
Después de París, el pontífice viajará durante el fin de semana a Lourdes, donde tiene previsto reunirse con víctimas de abusos sexuales cometidos dentro de la Iglesia. La última etapa será el lunes en Metz, donde pronunciará un discurso centrado en la paz y el futuro de la Unión Europea.
Macron no participará de las celebraciones religiosas, pero estará presente en el discurso que León XIV ofrecerá en Metz. El Palacio del Elíseo invitó a los jefes de Estado y de Gobierno de los países de la Unión Europea a asistir al encuentro. La agenda en Francia concluirá con una misa en la catedral de Metz y una reunión interreligiosa, antes del regreso del Papa a Roma.
El cardenal Jean-Marc Aveline, presidente de los obispos franceses, destacó la respuesta que generó la llegada del pontífice y el interés que despertó su visita. “No estoy sorprendido, pero sí afortunadamente conmovido por el fervor que se está desarrollando”, afirmó días atrás en declaraciones a la radio France Inter.







