Nacionales — 04.09.2026 —
El Gobierno recortó 8% el gasto público en agosto y profundizó el ajuste sobre las provincias
Según un informe del IARAF, los fondos transferidos a provincias y municipios cayeron 66,39% interanual. En los primeros ocho meses del año, la baja acumulada supera el 63%.
El Gobierno profundizó en agosto el ajuste del gasto público con el objetivo de sostener el superávit fiscal, en un escenario marcado por una caída de los recursos. En la Administración Pública Nacional (APN), que representa cerca del 90% del Sector Público Nacional, los pagos fueron un 8% menores a los del mismo mes del año pasado.
El recorte tuvo especial impacto en algunas partidas vinculadas al gasto social y, sobre todo, en los recursos destinados a las provincias y municipios. Según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), el gasto devengado —es decir, las erogaciones autorizadas— cayó 9,95% interanual, mientras que el gasto efectivamente pagado se redujo 7,95%.
Entre los principales recortes aparece el de las transferencias a provincias y municipios, que se desplomaron 66,39% en agosto. También disminuyeron los gastos en servicios no personales (-28,92%), las ayudas sociales a personas y asignaciones familiares (-16,65%), las jubilaciones y pensiones (-8,45%) y los gastos en personal (-6,13%).
En sentido contrario, algunas partidas registraron aumentos. Las transferencias al sector privado, que incluyen subsidios económicos, subieron 14,51%, mientras que los fondos destinados a universidades nacionales crecieron 9,48% y las transferencias a otras entidades del sector público nacional aumentaron 2,70%.
La tendencia se profundiza al observar los primeros ocho meses del año. De acuerdo con el IARAF, las transferencias a provincias y municipios acumulan una caída del 63,10%, seguidas por los servicios no personales (-17,95%) y las ayudas sociales a personas y asignaciones familiares (-13,64%).
En el mismo período, las partidas que registraron incrementos fueron principalmente las transferencias al sector privado, con una suba del 33,2%, mientras que jubilaciones y pensiones aumentaron 1,03%. Esta última partida tiene un peso determinante dentro de las cuentas públicas: representa aproximadamente entre el 45% y el 46% del gasto primario total, por lo que incluso una variación moderada tiene un impacto significativo.
El ajuste sobre las provincias se produce tanto por la reducción de los envíos discrecionales como por la caída de las transferencias automáticas, y genera además un impacto político para el Gobierno. El oficialismo necesita negociar con los gobernadores el respaldo necesario para avanzar con distintas iniciativas en el Congreso.
En paralelo, el ministro de Economía, Luis Caputo, enfrenta el desafío de cumplir las metas de superávit acordadas con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Para este año, el objetivo establece un resultado positivo de $16,2 billones, después de que la meta fijada para junio, de $6,8 billones, quedara levemente por debajo y fuera necesario un waiver de $1,6 billones.
El presidente Javier Milei, en tanto, ratificó esta semana que mantendrá el fuerte control sobre el gasto hasta lograr terminar con la inflación. De esta manera, el Gobierno sostiene el superávit fiscal como uno de los pilares centrales de su programa económico, incluso en un contexto de menores ingresos y creciente presión de las provincias.







