Internacionales — 22.07.2026 —
Sube el petróleo y crece la preocupación en los mercados por la tensión entre EE.UU. e Irán
El Brent avanzó más de 3% y quedó cerca de los 95 dólares por barril, impulsado por la reanudación de los ataques y la incertidumbre sobre el abastecimiento mundial de crudo.
Los precios internacionales del petróleo continúan en alza y se aproximan a los 95 dólares por barril, impulsados por el recrudecimiento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán y la creciente incertidumbre sobre la seguridad del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas para el comercio mundial de crudo.
Durante la jornada de este miércoles, el Brent, referencia para el mercado europeo, subía 3,63% y alcanzaba los 94,28 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, avanzaba 3,35% hasta los 87,17 dólares.
La escalada representa un fuerte cambio respecto de fines de febrero, cuando el Brent cotizaba cerca de los 73 dólares antes del inicio de la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel sobre territorio iraní. Si bien el precio había retrocedido tras la tregua alcanzada entre las partes, en los últimos días volvió a dispararse por el resurgimiento del conflicto.
El nuevo impulso alcista se explica por el fin del alto el fuego entre Washington y Teherán y la reanudación de los ataques entre ambos países. La situación se agravó luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, diera por terminado el acuerdo de paz al afirmar que "se ha terminado".
La continuidad de las hostilidades también incrementó la preocupación por la navegación en el estrecho de Ormuz, paso estratégico por el que circula alrededor de una quinta parte del suministro mundial de petróleo. Cualquier interrupción o amenaza sobre esa vía genera incertidumbre en los mercados y presiona al alza las cotizaciones internacionales.
En ese contexto, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, cuestionó la postura de Irán respecto de las negociaciones y sostuvo que Estados Unidos está dispuesto a proteger sus intereses y los de sus aliados si Teherán no demuestra una voluntad real de avanzar en un diálogo para reducir el conflicto.







