Internacionales — 18.05.2026 —
Escala la crisis en Bolivia: protestas, detenidos y violentos enfrentamientos en La Paz
Miles de manifestantes, seguidores de Evo Morales, volvieron a exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz en medio de choques con las fuerzas de seguridad y fuertes operativos policiales.
La tensión social y política volvió a escalar este lunes en Bolivia, donde una nueva jornada de protestas derivó en violentos enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad en el centro de La Paz. La Policía utilizó gases lacrimógenos para dispersar a miles de personas que intentaban avanzar hacia la Plaza Murillo y exigían la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Según medios locales, al menos un manifestante resultó herido durante los incidentes, mientras que las autoridades confirmaron cerca de 90 personas detenidas en el marco de los operativos desplegados en distintos puntos de la capital boliviana.
La movilización estuvo encabezada por organizaciones sindicales y sectores vinculados al expresidente Evo Morales, quienes rechazaron además el llamado al diálogo realizado por el Gobierno durante el fin de semana.
La Plaza Murillo, donde se encuentran la Casa de Gobierno y el Congreso boliviano, permaneció fuertemente custodiada por efectivos policiales y militares. Los manifestantes intentaron romper el vallado utilizando petardos, piedras, palos e incluso dinamita, según reportó la prensa local.
En paralelo, la Fiscalía General del Estado emitió una orden de arresto contra Mario Argollo, secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB) y uno de los principales referentes de las protestas.
El fiscal general, Roger Mariaca, confirmó que la medida fue tomada tras denuncias impulsadas por el Ministerio de Gobierno y reportes elaborados por áreas policiales y de inteligencia.
La crisis política y social en Bolivia comenzó hace aproximadamente dos semanas, cuando distintas organizaciones sindicales, vecinales e indígenas reclamaron un aumento salarial del 20% y comenzaron a exigir la salida de Paz, quien lleva apenas seis meses al frente del Ejecutivo.
Las protestas derivaron además en bloqueos de rutas y accesos estratégicos alrededor de La Paz y El Alto, provocando problemas de abastecimiento de combustibles, alimentos y medicamentos en distintas zonas del país.
En medio del conflicto, el Gobierno denunció además la presencia de grupos armados entre los manifestantes. El vocero presidencial, José Luis Gálvez, aseguró que algunos sectores pasaron “al uso de armas” y advirtió sobre mensajes que llaman a una “guerra civil”.
Según explicó, parte de las sospechas recaen sobre integrantes de los denominados “Ponchos Rojos”, una facción campesina aimara identificada con sectores radicalizados y cercana al exmandatario Evo Morales.
Mientras tanto, el clima de tensión continúa creciendo en Bolivia y las autoridades mantienen un fuerte operativo de seguridad en torno a los edificios gubernamentales ante el temor de nuevos incidentes.







