Internacionales — 06.03.2026 —
Israel lanzó ataques contra objetivos de Hizbulá en Beirut y crece la tensión en el Líbano
Los ataques aéreos impactaron centros de mando y edificios en el suburbio de Dahieh, uno de los bastiones del grupo en la capital libanesa. La ofensiva se produce luego del lanzamiento de misiles y drones desde el Líbano hacia territorio israelí.
Las Fuerzas de Defensa de Israel realizaron este viernes una serie de ataques aéreos contra objetivos vinculados al grupo Hizbulá en la ciudad de Beirut, principalmente en el suburbio de Dahieh, considerado uno de los principales bastiones de la organización en la capital libanesa.
Según informó el propio Ejército israelí, los bombardeos estuvieron dirigidos contra infraestructura utilizada por el grupo, entre ellos centros de mando y al menos diez edificios de varios pisos. Entre los objetivos alcanzados se mencionan un centro de comando del consejo ejecutivo de Hizbulá y un depósito donde se almacenaban drones que, de acuerdo con la versión israelí, eran utilizados para realizar ataques contra Israel.
Las autoridades militares señalaron que antes de llevar adelante los bombardeos se adoptaron medidas preventivas, entre ellas advertencias a la población civil, vigilancia aérea y el uso de armamento de precisión.
Dahieh, en el sur de Beirut, ha sido uno de los puntos más castigados desde la escalada reciente del conflicto. De acuerdo con datos difundidos por las propias fuerzas israelíes, la zona fue alcanzada por al menos 26 oleadas de ataques desde el inicio de esta nueva fase de enfrentamientos.
Durante la noche del jueves y la madrugada del viernes, los bombardeos se extendieron a distintas regiones del Líbano. Además de los suburbios del sur de Beirut, también se registraron impactos en el sur del país y en el valle de la Becá.
La Agencia Nacional de Noticias del Líbano indicó que los ataques se produjeron luego de que el Ejército israelí emitiera advertencias de evacuación para residentes de varios barrios del sur de la capital, lo que generó escenas de pánico entre la población.
Numerosos vecinos abandonaron sus hogares y se registraron fuertes congestionamientos en las rutas de salida de la ciudad. Testigos señalaron que varias familias comenzaron a evacuar incluso después de iniciados los bombardeos, lo que agravó el caos vehicular en la zona.
La tensión también alcanzó al sistema sanitario. Diversos hospitales y centros de salud ubicados en los suburbios del sur activaron protocolos de emergencia, evacuaron determinadas salas y trasladaron pacientes hacia zonas consideradas más seguras.
En medio de este escenario, Hizbulá difundió un comunicado en el que aseguró haber emitido advertencias en hebreo dirigidas a residentes de asentamientos del norte de Israel situados a menos de cinco kilómetros de la frontera, instándolos a desplazarse hacia áreas más alejadas.
La escalada del conflicto se intensificó a comienzos de la semana, cuando Hizbulá lanzó misiles y drones contra territorio israelí. El grupo afirmó que se trató de una represalia por el asesinato del líder supremo de Irán, Ali Jamenei, en un ataque conjunto de Estados Unidos e Israel, además de los reiterados bombardeos israelíes sobre el Líbano.
Tras esos hechos, Israel respondió con una serie de ataques aéreos de gran escala contra posiciones del grupo en territorio libanés y con el despliegue de fuerzas terrestres en el sur del país, lo que profundizó aún más la escalada militar en la región.







