Internacionales — 25.02.2026 —
Trump defendió su gestión y aseguró que EE.UU. “está más fuerte que nunca”
Ante el Congreso, el presidente estadounidense repasó sus trece meses de gobierno, destacó avances en economía y seguridad fronteriza y sostuvo que el país atraviesa una etapa de recuperación y transformación.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pronunció su discurso del Estado de la Unión ante el Congreso reunido en el Capitolio, donde realizó un balance de sus primeros trece meses de gestión, defendió su administración y aseguró que el país “está más fuerte que nunca”.
Durante su mensaje, el mandatario afirmó que “el estado de nuestra Unión es sólido” y sostuvo que Estados Unidos “está ganando nuevamente”. En ese marco, señaló que al asumir el 20 de enero del año pasado recibió “una gran crisis”, con “una frontera abierta, guerras y caos”, pero aseguró que su gobierno logró una transformación profunda en distintos frentes.
Trump destacó que, según su visión, hoy las fronteras son más seguras, los ingresos crecen, la economía muestra dinamismo y la inflación está en descenso. Además, afirmó que sus adversarios internacionales “están asustados” y definió a Estados Unidos como “el país más atrayente del mundo y el más importante en la faz de la Tierra”.
En materia internacional, el presidente subrayó la reapertura de fábricas y la recuperación del sector petrolero, y vinculó esos avances con la acción de aliados en Venezuela, en referencia a la reciente incursión de tropas estadounidenses que culminó con el arresto del expresidente Nicolás Maduro.
El discurso del Estado de la Unión es la intervención anual en la que el jefe de la Casa Blanca se dirige al Congreso en pleno para informar sobre la situación del país y presentar sus prioridades legislativas. La Constitución establece que el presidente debe comunicar periódicamente el estado de la nación y recomendar las medidas que considere necesarias, aunque no fija una fecha específica para esa presentación.
El mensaje de Trump se dio en un contexto de fuerte polarización política en Washington, con debates abiertos sobre inmigración, amenazas arancelarias, una opinión pública con señales de pesimismo respecto de la economía y tensiones con Irán, entre otros temas.
El mandatario habló ante el Congreso tras aceptar la invitación formal del presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, y estuvo acompañado por el vicepresidente James David Vance. En el recinto también participaron integrantes del gabinete, jueces de la Corte Suprema, jefes militares y representantes del cuerpo diplomático.







