Deportes — 17.08.2026 —
Independiente vuelve a tener un entrenador extranjero después de 16 años
Jadson Viera, nacido en Brasil y nacionalizado uruguayo, firmó contrato por un año con el Rojo. El vínculo contempla una cláusula de rescisión a fines de 2026, cuando el club atravesará su proceso electoral.
Independiente vuelve a tener un entrenador extranjero después de 16 años con la llegada de Jadson Viera, brasileño nacionalizado uruguayo que asumirá la conducción del plantel profesional. El flamante técnico recorrió el viernes las instalaciones de Villa Domínico junto a dirigentes del club y terminó de concretar allí su vínculo contractual.
Viera firmó un contrato por un año, aunque el acuerdo incluye una cláusula de rescisión unilateral que podrá ejecutarse a fines de 2026. La particularidad está relacionada con el calendario electoral de Independiente y permitirá que la nueva Comisión Directiva pueda decidir sobre la continuidad del entrenador una vez realizados los comicios.
Con su llegada, Viera se convierte además en el séptimo entrenador de la gestión encabezada por Néstor Grindetti. Durante este período pasaron por el banco del Rojo Julio César Falcioni, Leandro Stillitano, Ricardo Zielinski, Carlos Tevez, Julio Vaccari y Gustavo Quinteros.
La contratación también recupera una particularidad que Independiente no registraba desde hacía años: la conducción del primer equipo por parte de un entrenador nacido fuera de Argentina.
El antecedente más reciente corresponde al uruguayo Ricardo Pavoni, una de las grandes figuras históricas de Independiente, aunque sus diferentes pasos como entrenador fueron siempre en condición de interino.
Una historia que comenzó hace casi un siglo
El primer entrenador extranjero de Independiente fue Máximo Garay, nacido en Hungría y descendiente de españoles, quien llegó al club en 1935.
Garay tomó al equipo cuando se encontraba en el sexto lugar y lo llevó al subcampeonato, a solamente un punto de Boca. Además, consiguió de manera invicta el Torneo Nocturno disputado durante el verano de 1936.
El entrenador también tuvo pasos por Gimnasia, San Lorenzo, Colo Colo y la Selección de Chile, y años más tarde plasmó parte de sus conocimientos en el libro Manual práctico para entrenadores e instructores de fútbol, publicado en 1971.
Otro de los extranjeros que dejó una huella importante en Avellaneda fue el brasileño Oswaldo Brandao, quien atravesó dos ciclos como entrenador de Independiente: entre 1961 y 1963 y nuevamente en 1967.
Precisamente durante su segunda etapa, Brandao condujo al Rojo a la conquista del Torneo Nacional de 1967, con un equipo integrado por figuras como Pepé Santoro, Pipo Ferreiro, Ricardo “Chivo” Pavoni y José “Pato” Pastoriza.
Aquel conjunto alcanzó una eficacia del 86,67% de los puntos disputados. En la nómina histórica de entrenadores extranjeros también aparece el uruguayo Enrique Fernández Viola, quien estuvo al frente del plantel en 1968.
De Gregorio Pérez a Ricardo Pavoni
Después de dos décadas sin entrenadores extranjeros, Independiente volvió a apostar por uno en 1996, cuando el uruguayo Gregorio Pérez asumió en reemplazo de Miguel Ángel López.
Su experiencia fue breve: permaneció durante aproximadamente cuatro meses y dirigió 12 partidos, con tres victorias, tres empates y seis derrotas.
El último antecedente antes de Viera se produjo en 2010 con Ricardo Pavoni, aunque el histórico futbolista del Rojo asumió de manera interina junto a Francisco Sá.
La dupla estuvo al frente del equipo durante tres encuentros oficiales: victoria 1-0 frente a Gimnasia, derrota 1-0 contra Defensor Sporting por la Copa Sudamericana y caída 4-1 ante Godoy Cruz por el Torneo Apertura.
Pavoni ya había compartido la conducción técnica con Ricardo Bochini en 1992 y también había ejercido interinamente en solitario durante 1995.
Ahora, 16 años después de aquel último antecedente, Jadson Viera abre un nuevo capítulo en la historia de los entrenadores extranjeros de Independiente, al mismo tiempo que inicia un ciclo que tendrá una primera instancia decisiva a fines de 2026, cuando las autoridades surgidas del proceso electoral puedan resolver sobre su continuidad.







