Nacionales — 15.01.2026 —
Arancel cero a celulares: cuándo podría verse una baja de precios
La quita total del impuesto a la importación abre un nuevo escenario en el mercado, aunque las empresas anticipan un impacto gradual y dispar según marcas y modelos.
Por: santotoméaldía /
Desde hoy rige la eliminación total del arancel a la importación de celulares, que pasa del 8% al 0% y completa el esquema de rebajas iniciado en 2025. La medida vuelve a poner en debate cuánto de esa reducción se trasladará efectivamente a los precios, en qué plazos y qué impacto tendrá sobre la producción local en Tierra del Fuego.
En el corto plazo, el sector coincide en que no habrá bajas inmediatas en los equipos que ya están a la venta. Se trata de productos importados o fabricados meses atrás, cuyos costos ya están definidos. El efecto de la rebaja, explican las empresas, recién podría verse con la reposición de stock y, aun así, no de manera lineal.
Desde los fabricantes locales advierten que el arancel es solo uno de los componentes del precio final y que su eliminación no implica una baja automática ni del 30% o 40%, como se especuló en distintos momentos. En términos concretos, tras la reducción aplicada en diciembre, la nueva etapa podría sumar una baja adicional de hasta un 10%, condicionada por variables como logística, competencia y costos internacionales.
Uno de esos factores es el encarecimiento global de insumos clave, como las memorias DRAM y NAND, impulsado por la demanda de infraestructura para inteligencia artificial. Ese contexto podría neutralizar parte del beneficio que genera la quita arancelaria.
Donde sí se espera un impacto más directo es en las marcas que importan el 100% de sus equipos, como Apple y Huawei. En esos casos, las empresas sostienen que la reducción de costos puede trasladarse con mayor rapidez a los precios y contribuir a achicar la brecha con países vecinos, que llegó a rondar el 40%. También apuntan a ordenar el mercado formal y desalentar el turismo de compras.
El nuevo escenario abre además la posibilidad de que algunas marcas amplíen su oferta importada, incorporando gamas medias o de entrada que hasta ahora se producían localmente. Desde el sector interpretan que esto intensificará la competencia, aunque no necesariamente implicará el fin de la fabricación nacional.
Las principales compañías con plantas en Tierra del Fuego aseguran que, aun con arancel cero, sigue siendo más conveniente producir en el país que importar, debido a la estructura industrial ya instalada y a un esquema impositivo que continúa favoreciendo a la producción local. En ese sentido, especialistas remarcan que la reducción de impuestos internos fue mayor para los equipos fabricados en la isla que para los importados.
Desde la industria fueguina reconocen que la medida plantea un desafío, pero también una oportunidad para mejorar competitividad, optimizar procesos y reducir costos logísticos. Al mismo tiempo, advierten que el principal problema del sector no es la importación legal, sino la informalidad: estiman que uno de cada tres celulares que se activan en el país ingresa por canales no oficiales.
El consenso del sector apunta a un escenario de mayor oferta y una reducción gradual de precios, con impactos desiguales según marcas y modelos. En algunos casos el efecto podría ser más rápido; en otros, dependerá de la renovación del stock. Por ahora, el mercado empieza a ajustarse en el primer día de un cambio que tendrá resultados visibles con el paso de los meses.







