Nacionales — 02.01.2026 —
Polémica por la reforma de la SIDE: más facultades y nuevo sistema de inteligencia
El Ejecutivo nacional oficializó una reestructuración integral del sistema de inteligencia mediante un decreto. La ampliación de atribuciones operativas y el rol de los agentes generaron cuestionamientos desde distintos sectores políticos.
Por: santotoméaldía /
El Gobierno nacional oficializó una reforma integral de la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE). La medida redefine el funcionamiento del organismo y ya despertó fuertes controversias por la ampliación de facultades otorgadas a los organismos que lo integran.
La modificación quedó establecida a través del decreto 941/2025, publicado en el Boletín Oficial y firmado por el presidente Javier Milei y su gabinete. La norma ratifica a la SIDE como autoridad rectora del Sistema de Inteligencia Nacional y reorganiza su estructura interna, con la creación y redefinición de agencias especializadas.
Según lo dispuesto, el nuevo esquema estará compuesto por cuatro organismos principales: el Servicio de Inteligencia Argentino (SIA), la Agencia Nacional de Contrainteligencia (ANC), la Agencia Federal de Ciberinteligencia (AFC) y la Inspectoría General de Inteligencia, todos bajo la conducción política de la SIDE, aunque con autonomía técnica.
Además, el decreto establece dos ámbitos de coordinación: la Comunidad de Inteligencia Nacional, que nuclea a los organismos de inteligencia y fuerzas de seguridad, y la Comunidad Informativa Nacional, integrada por ministerios y entes civiles que aportarán información estratégica sin realizar tareas de inteligencia.
Uno de los puntos que mayor debate generó es la posibilidad de que agentes de inteligencia intervengan en situaciones de flagrancia, incluyendo la aprehensión de personas o la defensa de instalaciones y personal, con aviso posterior a las fuerzas de seguridad. Este aspecto fue señalado por sectores de la oposición como un avance controvertido sobre funciones tradicionalmente reservadas a fuerzas policiales.
La normativa también refuerza el carácter reservado y encubierto de las actividades de inteligencia, al considerar estratégica toda la información producida por el sistema, lo que motivó críticas sobre los límites del control civil y parlamentario.
En paralelo, el decreto ratifica la prohibición expresa de realizar espionaje interno por razones políticas, ideológicas, religiosas o para influir sobre la opinión pública o los medios de comunicación, una cláusula incluida para responder a cuestionamientos históricos sobre el uso del aparato de inteligencia.
La conducción de la SIDE se mantendrá sin cambios inmediatos, mientras que las designaciones de los responsables de los nuevos organismos deberán ser informadas a la Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos de Inteligencia del Congreso, que tendrá a su cargo el control institucional de la reforma.
Aunque la normativa ya se encuentra vigente, se espera que el nuevo esquema sea objeto de análisis parlamentario en medio de un contexto político atravesado por el debate sobre el alcance real de las modificaciones y sus posibles consecuencias.






